Día 6: Harstad

Hamnøy

Nos despertamos bastante pronto, nos esperaban casi 5 horas de camino hasta llegar a Harstad. Cuando planificamos el viaje, decidimos parar en Harstad por estar a medio camino entre Hamnøy y Tromsø. Pues no queríamos el último día darnos una paliza de casi 9 horas conduciendo y sin saber cómo encontraríamos las carreteras, decidimos no arriesgar y hacer la ruta en 2 días. El día de hoy lo emplearíamos en recortar el viaje hacia Tromsø, sin prisa alguna parando en aquellos rincones que quisiéramos.

Valberg

Nuestra primera parada fue Valberg una pequeña localidad donde lo más característico es una iglesia de madera y su cementerio que datan del año 1888. Dejamos el coche en uno de los arcenes improvisados y nos detuvimos a ver la pequeña iglesia:

Harstad

Continuamos el camino hasta llegar a la Iglesia de Trondenes, la iglésia medieval localizada más al norte del mundo data del año 1434, sus muros son de piedra y el tejado es de madera:

Tras la breve parada, continuamos hasta llegar a Harstad. Habíamos escogido el hotel Brygga Gjestehus por su relación calidad - precio y además tenía el parking y el desayuno incluido. Nada más llegar, nos atiende Josep, un catalán que está trabajando en el hotel, nos recomendó varios sitios donde comer.
Subimos a la habitación, la primera impresión fue muy buena, la cama era muy cómoda y el baño estaba impoluto. No perdimos mucho tiempo ya que eran las 15:00 y no queríamos quedarnos sin comer!
Seguimos la recomendación de Josep y comimos en el restaurante Egon, nos comentó que lo habían restaurado y que desde entonces calidad/precio estaba muy bien. La verdad que para los precios que estábamos acostumbrados a pagar, no estaba mal.
Tras la comida, comenzaba a oscurecer así que aprovechamos para dar una pequeña vuelta en coche por los alrededores de Harstad:

No tardamos mucho en ir al hotel, las carreteras estaban impracticables, la cantidad de nieve era tan grande que en ocasiones rozábamos con la parte inferior del coche, así que lo más prudente era volver.
Hicimos un intento de salir a la noche aunque la probabilidad de ver auroras era tan baja que no tardamos mucho en regresar al hotel y así descansar, de forma que madrugaríamos para poder ver Harstad por la mañana y aprovechar para llegar pronto a Tromsø y así visitarlo.